Había hablado de los preparativos de la cámara fotográfica, sobre todo en relación a las tarjetas de memoria a llevar, y ahora me gustaría hablar brevemente de otros instrumentos que también pienso que son interesantes de llevar.
El primero de ellos es un GPS portátil. El barco en el que vamos a navegar lleva un GPS fijo que cubre absolutamente todas las necesidades que se pueden tener durante la travesía. Sin embargo, yo estoy acostumbrado a llevar, además del fijo situado en el puesto del navegante, uno portátil. Este me sirve en primer lugar para marcar los puntos en que se van haciendo bordos para luego pasar la información - la hora y las coordenadas del punto inicio del bordo - al cuaderno de bitácora. También me es muy útil ya que a veces se desea conocer las distancias o rumbos a ciertos waypoints que tenemos por avante, sin tener que bajar a la cámara a ver el GPS del barco.
En este GPS que llevaré conmigo he grabado mas de cien waypoints correspondientes a las veintiocho singladuras previstas para esta travesía. Dichos waypoints los he obtenido de los pilots o cartas actualizados, que he manejado en el proceso de visualización de la travesía.
Recientemente, al escuchar una llamada general de la costera de Valencia, fui consciente de que los operadores de estas emisoras no siempre pronuncian bien - o sea, de forma clara - el inglés que se emplea en dichas llamadas. Existen operadores que hablan de forma muy clara, mientras que otros no tanto. Estas llamadas generales van desde avisos de emergencias - para salvamentos, etc. - hasta el parte meteorológico del día. Y en este último caso, los partes dan información sobre la totalidad de áreas marítimas cubiertas por la costera: y o bien esa pronunciación es buena, o por el contrario es difícil de captar de forma rápida el mensaje emitido sobre el área de interés, aquella en la que estamos navegando o en la que vamos a entrar próximamente. Se que en Grecia se habla un buen inglés, pero no sé si eso es así en Turquía. Por todo ello, he comprado una grabadora digital de voz - eso que antes llamábamos "casete" - que posibilita el grabar la emisión de los mensajes para escucharlos después tantas veces como sea necesario. Estas grabadoras tienen un tamaño muy reducido, al no tener aquellas cintas tan voluminosas, y una amplia memoria, permitiendo grabar muchísimas horas de escucha. Así no hay necesidad de borrar grabaciones, y dejar espacio para otras posteriores. De esta forma también podremos, al final del día, llevar informaciones interesantes al cuaderno de bitácora.
Otro equipo que me gusta siempre llevar conmigo es un transceptor de radio VHF - un "2 metros" - portátil, aunque sea redundante con el que lleva el barco a bordo. En mi caso se trata de un Kenwood de dos bandas, la marina y la de radioaficionado, y aunque algo antiguo, me ha dado un resultado fantástico. A bordo, además de la emisora VHF fija - la que está homologada por la autoridad marítima - también existe un transceptor portátil, pero solo con la banda marina como es habitual. Yo, aunque uso la banda de radioaficionado "de pascuas a ramos", si hago a veces - gracias a mi licencia - alguna comunicación en ella. El llevar este equipo - cuyo tamaño depende de la batería colocada, pero siempre es pequeño - conmigo a bordo es una simple medida de precaución. Estos walkies también son útiles cuando un tripulante baja en puerto para hacer alguna gestión, o alguna compra en un establecimiento próximo, y necesita comunicar con el barco, evitándose emplear el teléfono móvil. Este comentario me ha recordado la cantidad de cargadores que se han de llevar a bordo, que junto con las baterías recargables ocupan un lugar nada despreciable en el equipaje, y mas en la checklist de instrumentos a no olvidar en casa antes de embarcarse.
exhaustiva planificación de material ....
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