jueves, 18 de septiembre de 2014

Singladura num 17. Navegando hacia Assos

Gracias a ese adelanto en fechas que hemos ido consiguiendo desde el inicio de la travesía, hoy tenemos por delante una singladura no prevista inicialmente. Esta no es larga como las de días anteriores, y nos va a permitir disfrutar del día. Soltamos amarras a las nueve y media de la mañana, para ir a motor durante la primera hora. Después, al intentar izar velas vemos que cuesta sacar la mayor, lo que indica que el otro día, en el que el viento era fuerza 5 a 6, se debió recoger mal. Lo mejor en estos casos - ya que seguro tenía algún pliegue - es no forzarla, asi que no continuamos con esa maniobra, izando por el momento solo el génova. Asi nos fuimos acercando a la costa, encontrándonos en una zona en los que el calado iba disminuyendo rapidamente. Es una zona que ni las cartas ni el plotter del GPS daban con profundidades tan reducidas. El bordo era la unica solución, aunque nos alejase de la ruta mas directa. A pesar de esto, fue una navegación muy agradable, como siempre que se va a vela.

Dos horas y media después de izar el génova, tuvimos que meter de nuevo motor al haber caído el viento. A la hora de comer buscamos un buen fondeadero, y tras un primer intento en una cala que no era no muy adecuada por su fondo de roca, continuamos nuestro camino. Finalmente entramos en una pequeña ensenada - al Este del Cabo Baba, frente a la isla griega de Lesbos, isla que se veía perfectamente -, y en ella sí echamos el ancla. El agua estaba transparente, como en las islas griegas. Es curioso que en aquellas el agua este absolutamente transparente, mientras que en gran parte de las costas de Turquía que hemos visitado, no. Antes de comer nos hemos dado un buen chapuzón, pues en aguas asi esto es un placer.


En la hora de la sobremesa, ha llegado muy cerca de nosotros una pequeña barca de pecadores, que han echado una red en círculo, para luego cerrarlo e ir izando la red. Ha sido muy interesante el ver como trabajaban estos dos pescadores, haciendo todo con cuidado pero sin parar. Y al final han recogido pescado. Está claro que estos pescadores conocen bien sus caladeros.


A las 16.15 h hemos levado ancla, arrumbando al puerto de Behram Kale, el antiguo puerto de Assos. Hemos doblado el Cabo Sivrice, en el que además de un faro hay una torre de radar, para control de tráfico marítimo. En las costas turcas existen muchas torres de este tipo, sin duda para vigilancia de costas.

Al no existir practicamente viento hemos aprovechado para sacar cuidadosamente la mayor, y esta ha salido bien. Poco tiempo después el viento ha subido lo necesario para volver a izar velas, y ademas de mayor también hemos sacado el génova. Al llegar frente al puerto de Assos, hemos recogido velas, aproximándonos a éste a motor. Este puerto es pequeño, con un acceso algo complicado, y sin apenas calado, al menos para barcos como el nuestro. Por ello, hemos tenido que continuar hacia el Este, y al


doblar la punta siguiente al puerto, a una milla de él, hemos fondeado en la playa de esa misma localidad, Behram Kale, su denominación actual. En esa ensenada ya había otro velero fondeado, pero amarrado a una boya. Eran las seis y media pasadas, y todavía había luz. Al fondo se veía la colina en la que está la acrópolis de Assos. Nuestra duda, en esos momentos, fue de qué manera ibamos a ir al día siguiente


hasta esas ruinas ya que la distancia desde la playa es de unos 6 km, y existe un gran desnivel que superar. En la playa vimos un coche amarillo, el color de los taxis de esa provincia de Canakkale, y nos imaginamos que al día siguiente también estaría esperando a algún turista de esos pequeños hoteles


que quisiera subir a Assos.

La cena a bordo consistió ese día en un delicioso arroz meloso con frutos de mar, acompañado del vino blanco de Bozcaada - cuya botella nos habíamos traído del restaurante, puesto que solo habíamos bebido la mitad de ella -, y fruta.

Mañana subiremos a la antigua ciudad de Assos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario