martes, 23 de septiembre de 2014

Singladura num 22. Aparece el meltemi

En las marinas existe el servicio gratuito de wifi, lo que posibilita el consultar el parte meteorológico del día siguiente. En las marinas grandes a veces el nombre y password de ese servicio wifi está ligado al pantalán en el que se está amarrado. Sin embargo, también existe alguna en la que el wifi solo se puede recibir gratuitamente en la recepción del puerto, estancia que suele estar abierta las 24 h para permitir la entrada en puerto de barcos a cualquier hora del día y noche. En Grecia, ademas, todas las tabernas cercanas al puerto - no sé en otros casos - tienen también ese servicio de wifi gratuito, pero la cobertura esta limitada al espacio que cubre su propia terraza, ya que la terraza siguiente corresponde a otra taberna, con diferente nombre y clave de wifi.

Para hoy no se espera que aumente la intensidad del viento, salvo a partir del mediodía, cuando entre el térmico diario. El desayuno ha sido a bordo, pues la cafetería de la marina no abre hasta las nueve de la mañana, a pesar de que desde las ocho ya sonaba una buena música a través de sus altavoces. Poco después de las nueve soltamos amarras, y poníamos rumbo Oeste. Casi dos horas después izamos génova, navegando de ceñida, y necesitando hacer varias bordadas para navegar a través de las islas que teníamos por avante. Al llegar a la costa oriental de la península de Karaburun, hemos arriado la vela, y metido motor, ya que de lo contrario tardaríamos mucho para avanzar a base de bordadas, y ya eran las 13 h. Una hora y cuarto despúes arribabamos a Kaynarpinar, puerto que en principio iba a ser nuestra recalada nocturna, fondeando frente a la bocana. Las aguas en esta cala son azules y transparentes, asi


que nos hemos dado un largo chapuzón antes de comer. Después hemos descansado tranquilamente, puesto que en el fondeo no entraba ni viento ni mar, levando ancla de nuevo a las cuatro y cuarto.

Al pasar la isla de Büyük, en el extremo norte de esta península hemos notado de nuevo el viento del NW, y dada la hora que era - pasadas las seis y cuarto - nos hemos acercado a la bocana de Yeni Limani, un pequeño puerto pesquero, para ver qué posibilidades había de entrar y amarrar en él. Sin embargo, éste es un puerto no solo pequeño, si no también con escaso calado, por lo que hemos seguido nuestra marcha.


El viento ha ido subiendo, y por la hora que era estaba claro que se había metido el meltemi. No nos quedaba mas opción que entrar en una cala que existe mas al Sur, en la costa occidental de la península. Se trata de una, cala profunda, pero abierta al Norte, con lo que entraría la ola, ola que poco a poco se iba formando y creciendo. Llegamos a esa cala - Egri Limani - justo después de la puesta de sol, buscando en ella el mejor sitio para fondear. Eran las 20.10 h cuando echamos el ancla sobre un fondo de 17 m, largando casi 70 m de cadena, ya que el viento dentro de la cala había subido hasta fuerza 4 a 5. En esa cala ya había un velero fondeado al fondo, y una motora con pabellón USA un poco mas al norte de nuestra posición. En Turquia existen cientos y cientos - por no decir directamente que miles - de barcos con pabellón norteamericano y matrícula de Wilmington, en el estado de Delaware. En realidad se trata de barcos turcos - si no me he informado mal, son de charter, es decir, nuestra lista 6ª -, que tienen un acuerdo fiscal para poderlos matricular en ese estado USA. Pero sí hay algunso que realmente son norteamericanos, matriculados en otros estados federales.


En la cala existen unas pequeñas edificaciones, donde deben vivir pescadores. Por la noche, a eso de las 23 h, volvió un barco recolector de una piscifactoría cercana, pues yo considero mas que pescadores son "ganaderos" de pescado. Alumbrado con grandes focos, se han puesto a pasar la carga que llevaba el barco a un camión cisterna, el cual partió a continuación hacia alguna ciudad próxima, lo mas seguro Izmir. Esta se planteaba como una nueva noche "toledana", asi que estuvimos bastante tiempo en vela, pues el viento no solo no amainaba si no que continuaba subiendo, llegando a fuerza 6, y esto dentro del mismo fondeadero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario